Tag Archives: miedo

Aprendiendo a darle nombre a las cosas

Lo que no se nombra, no existe.

No hablar de un tema, ni siquiera pensar en él, es una estratégica para mantener las cosas tal cómo están. Si no está roto, no lo toques!

Es la técnica avestruz: si no lo veo, no me afecta. Si no lo reconozco como problema, no tengo que actuar. Si miro hacia el otro lado, las cosas seguirán come están.

Mientras tanto tus ganas de vivir se van marchitando como una rosa olvidada en la estantería de atrás de la floristería.

Nombrar las cosas, reconocer lo que te duele, mirar tus miedos a la cara no significa que tengas que actuar. Tan sólo significa que ahora puedes hablar de ellos, ponderar tus opciones y tomar una decisión consciente. Quizás tu decisión será no hacer nada. Pero será tú decisión y dejarás de sentir esta impotencía frustrante que actualmente te está matando por dentro.

Me costó entender esta distinción entre nombrarlo y actuar. Por eso tardé años en buscarme una psicoterapeúta que me ayude a entender mi posición y mis emociones alrededor de la transición de mi pareja.

Tenía miedo de lo que iba a encontrar en mi interior.

Tenía miedo de darme cuenta de que mi pareja como hombre no me interesa.

Tenía miedo de sentirme abandonada – y de reconocer la transición como un acto de abandono.

Tenía miedo de reconocer que estaba harta de ser el pilar emocional para otra persona, a costa de mis propias necesidades.

Y, sinceramente, tenía miedo de que saliera de la primera sesión dispuesta a pedir el divorcio esta misma noche.

Por miedo a actuar, decidí suprimir hasta mis emociones más auténticas. Así que tuve que (re)aprender: darle nombre a las cosas me permite entenderlas. Me da una oportunindad de procesar las emociones. Me da el espacio necesario para encontrar opciones diferentes a la dichotomía de “aguantarlo todo” vs “salir corriendo”. 

Darle nombre a las cosas, describir en palabras lo que siento, oirme a mi misma reconocer lo que pienso me permite actuar. No significa que tenga que actuar en seguida, ni define lo que tengo que hacer. Me brinda opciones y de esta forma nos brinda opciones a los dos.

Continuará…

Advertisements

Miedos

Miedos varios que se me van ocurriendo. En parte por cosas que leo en libros, estudios o revistas y en parte porque tengo mucha creatividad.

Miedo a que se muera. O a que quede lesionado entre tanta hormona y tanta operación. A fin de cuentas las operaciones, por muy rutinarias que sean, tienen sus riesgos.

Miedo a que cambie de orientación sexual y prefiera a los hombres. Aunque lo de preferir no me incomoda tanto, siempre está la opción de que abramos la relación. Pero ¿y si ya no le van las mujeres? Estaremos unidos por nuestros hijos, sin duda. Pero ¿será suficiente?

Miedo a que desaparezca su libido (aunque lo he escuchado más de MTF que de FTM) y con eso termine nuestra vida sexual de forma unilateral. Porque me temo que él no llevaría nada bien una apertura unilateral.

Miedo a que se vuelva violento. Tanto él como su madre tienen una forma de reaccionar muy violenta frente  a  las  cosas  que  no  les  gustan. Por el momento es solo verbal, pero me preocupa que se convierta en violencia física una vez que la testosterona le cambie el humor.

Miedo a que ya no se sienta atraído por mí. Sé por experiencia que las hormonas pueden alterar por quién te sientes atraído (mi decisión de dejar de tomar la píldora aceleró en su día que mi primer matrimonio se desintegrara). No me apetece estar casada con un buen amigo.

Miedo a que se obsesione con no tener “una polla de verdad” o no ser “un hombre de verdad” y empiece a volcar toda su energía en esta cuestión (algo que ya hace en algunas ocasiones).

Intento no pensar demasiado en esos miedos. Lo mejor es ir avanzando día a día, aprovechando el tiempo del que disponemos juntos e ir solucionando los problemas conforme aparecen.

Aún así… a veces no está nada mal poder dejar los miedos reflejados aquí por escrito.